La Antorcha

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Juventud Internacionalista

Comunicado del 1º de Mayo

Escribimos sobre esta fecha recordando lo que debería ser; pero, al mismo tiempo, señalando en qué se ha convertido en manos de organizaciones contrarias a los intereses de la clase trabajadora. Es por ello que debemos hacer un escueto análisis histórico sobre el origen de esta fecha en el movimiento obrero; pero, sin quedarnos atrapados, nos gustaría plantear a qué se debería dedicar esta jornada en nuestros días, cuando la clase trabajadora, enormemente debilitada, se ve ante las puertas de una nueva ofensiva contra sus medios de vida.

1. Origen del 1º de mayo

El 1 de mayo de 1886 fue la fecha de arranque de toda una serie de días de huelga en los que los obreros de Chicago lucharon por la jornada de trabajo de 8 horas. El día 4 de mayo las protestas fueron reprimidas por las autoridades, lo que pasó a ser un choque entre los huelguistas y la policía. A la explosión de un artefacto contra la policía le siguió un tiroteo contra los huelguistas, produciendo toda una masacre conocida como la Masacre de Haymarket. No satisfechos con la matanza, las autoridades condenaron a pena de muerte a cinco de los participantes en las jornadas.

Estos hechos saltaron al panorama internacional y el 1 de mayo se convirtió en símbolo de la lucha obrera, principalmente la lucha por la jornada de trabajo de 8 horas. La Segunda Internacional propuso esta fecha para que los partidos socialistas lanzaran una gran movilización por las reivindicaciones de la clase trabajadora.

Casi siglo y medio después de las huelgas de Chicago que marcaron esta fecha como símbolo de la lucha por la jornada laboral de 8 horas, este logro que la lucha de clases impuso en la oleada revolucionaria de 1917 al 1937 se ha convertido, al igual que el contenido de esta jornada, en palabras vacías. Las horas extras impagas son el pan nuestro de cada día para millones de trabajadores, que ven como sus jornadas laborales reales se alargan ilegalmente.

La jornada de 8 horas era una reivindicación justa hace más de un siglo; hoy, sin embargo, debemos exigir aún más; debemos continuar la labor que iniciaron nuestros compañeros, defendiendo las necesidades humanas básicas contra el beneficio del capital.

2. De la lucha a la procesión

Paralelamente al desarrollo de las tendencias monopolistas del capital nacional y a la universalización del capitalismo de estado los sindicatos entran, al igual que el resto del sistema productivo, en su fase de decadencia convirtiendo a estos antiguos “mayoristas de la fuerza de trabajo”, capaces de conseguir mejoras inmediatas en las condiciones de vida de los trabajadores, en monopolistas de la misma siendo absolutamente absorbidos por el Estado en el proceso y culminando, ya en la Segunda Internacional, en el abandono total del internacionalismo, la verdadera frontera de clase.

De esta manera, si bien esta era una jornada clave en la lucha de los trabajadores, el estado burgués, de la mano de los sindicatos, logró convertirla en una inofensiva movilización en forma de procesiones detrás del lamentable pastoreo de los burócratas sindicales que se airean entre sus afiliados. De ser marcada fecha para iniciar huelgas y lanzar claras reivindicaciones de la clase trabajadora, los perros de pastoreo del capital han convertido este día en una representación callejera inofensiva. Lo que también ha llevado a que a ojos de muchos trabajadores esta jornada no sea más que un día de vacaciones sin ningún significado.

Las organizaciones sindicales, reconocidas representantes de los trabajadores por el Estado capitalista, muestran en esta jornada que no les queda otra cosa más que lanzar consignas vacías, todo regado de un obrerismo que bien parece celebrar la condición de explotado, mientras se deja de lado la situación de tantos trabajadores. Es la jornada de San Burócrata Sindical, donde estos y sus amiguitos compadrean regodeados de su condición, erigiendo su santidad sobre las ruinas del movimiento obrero.

3. Consignas presentes

La crisis del capitalismo, agudizada por la pandemia del Covid-19, ha colocado a los trabajadores ante una situación en que la tendencia a la pauperización se ha visto y se verá agudizada. El incremento considerable del paro ha llevado a muchos trabajadores precarizados a una situación de falta de recursos, lo que se ha reflejado en el aumento en las colas y solicitud de ayuda a los bancos de alimentos. Todo mientras las ayudas prometidas por el Estado se pierden en la ineficiente burocracia y los precios prometen seguir subiendo. Esto sin contar los parados antes del confinamiento que han sido abandonados. El Estado capitalista criminal ha evidenciado nuevamente su inutilidad, arropada por sus policías, militares y “expertos” inútiles.

Es por ello que ante la jornada de consignas vacías, creemos necesario aportar por nuestra parte para intentar hacer algo útil para nuestra clase social, lanzando las consignas que vemos necesarias y responden a las necesidades de la clase trabajadora ante la situación actual y las necesidades presentes. Pero estas consignas no deben ser lanzadas al aire, sino ser recogidas en organización de los trabajadores en lucha decidida por sus necesidades y por su emancipación.

Supresión de las horas extras no pagadas y limitación de las pagadas, en relación con la reducción general de la jornada de trabajo.

Reducción de la semana de trabajo a 30 horas sin disminución alguna del salario.

Trabajo para todos, parados y obreros jóvenes, con disminución de las horas laborables proporcionalmente al número de obreros y a los perfeccionamientos instrumentales y tecnológicos.

No a las mochilas, ni los sistemas de capitalización de pensiones, por un sistema solidario y pensiones suficientes y calculadas exclusivamente en función de las necesidades individuales de cada uno.

Contra el cronometraje, las nuevas formas de destajo, las ETTs y las empresas multiservicio.

Distribución gratuita a los estratos sociales más pobres, de los víveres y artículos de consumo almacenados como excedente de producción.

¡Proletarios de todos los países, uníos, suprimid ejércitos, policías, producción de guerra, fronteras, trabajo asalariado!