La Antorcha

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Juventud Internacionalista

Contra las casas de apuestas

Entre los ataques a los trabajadores en nuestros días nos encontramos con la evidente invasión de nuestros barrios por parte de las casas de apuestas, que amenazan en especial a los jóvenes, muchos de los cuales a día de hoy normalizan el juego y las apuestas como un entretenimiento más.

Ante todo, debemos empezar por no normalizar estos parásitos en nuestros barrios. Muchos pueden alegar la libertad individual tanto de abrir estos negocios como de poder acudir a ellos. ¿Pero acaso se puede encontrar la libertad en el envenenamiento moral y el empobrecimiento? Nosotros decimos rotundamente que no, por lo que nos manifestamos en contra de estas casas de la podredumbre capitalista.

No podemos olvidar tampoco que el capitalismo, como sistema decadente en que se ha convertido, es la semilla de la que brotan todos estos negocios cuyo único alimento es una falsa ilusión apoyada sobre la desesperación, la falta de trabajo o dinero o simplemente la pasión por los deportes. Pero al igual que no se puede acabar con un problema si no es de raíz, tampoco podremos terminar definitivamente con estas falsas promesas si no plantamos cara simultáneamente a la precarización y miseria crecientes que se viven en nuestros barrios y que terminan por empujarnos a estas auténticas ruletas rusas.

Por ello, la única garantía de que no jugaran más con nuestras vidas pasa no solamente por el cierre permanente de estas casas de apuestas y sus páginas asociadas, sino por levantar un muro contra la descomposición total con la que el capitalismo amenaza y luchar por un futuro a la altura de la juventud trabajadora, lejos de apuestas, casinos y hacia un ocio humanamente justo que no tenga como base una jugada rastrera en la que los jóvenes de nuestra clase siempre saldrán perdiendo.

Por ello, los jóvenes internacionalistas de La Antorcha exigimos:

Cierre inmediato de casas de apuestas y páginas relacionadas y alentamos la creación de centros comunitarios para la juventud trabajadora, independientes del Estado, que reanimen la convivencia y pongan freno a la descomposición total de nuestros barrios.

¡Proletarios de todos los países, uníos, suprimid ejércitos, policías, producción de guerra, fronteras, trabajo asalariado!